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Mafia: Definitive Edition, revisión PS4

enero 3, 2021

Tomemos el toro por los cuernos: Hangar 13 sabe hacer videojuegos, y también sabe hacerlos muy bien. Como prueba concreta de esta afirmación llega Mafia: Definitive Edition, un remake del antepasado de la acción y la aventura en tercera persona, Mafia: The City of Lost Heaven que dio el «ahí» a lo que ha surgido como trilogía. Mafia II salio al mercado en 2010 y Mafia III fue puesto en venta en el año 2016.

Con la llegada de Mafia: Definitive Edition el pasado 25 de septiembre, en PC, Xbox One y PS4, se ha publicado toda la Trilogía de Mafia, que incluye las remasterizaciones del segundo y tercer capítulo. Cada juego puede, en cualquier caso, comprarse individualmente, satisfaciendo las necesidades de todos.

Te presentamos nuestra reseña de Mafia: Definitive Edition.

DE STALS A ESTRELLAS, VIAJE REDONDO

Mafia: Definitive Edition está ambientada en los años 30 del siglo XX. Estos son los años de la Gran Depresión, la terrible crisis financiera que afectó a los Estados Unidos de América a fines de la década de 1920 y de la que no se recuperó antes de la década de 1950. La miseria, la pobreza y el desempleo, además de los habituales problemas sociales y económicos, ha favorecido el surgimiento del poder delictivo organizado: la Mafia.

La mafia (de manera muy amplia y muy sumaria) prospera en la pobreza y de hecho reemplaza al Estado. Garantiza una seguridad efímera y una ganancia efímera inmediata que proviene de actividades ilegales, aumenta el poder y la influencia y finalmente extiende sus tentáculos sobre las oficinas institucionales, corrompiéndolas.

Lost Heaven, una metrópolis ficticia inventada para nosotros por Illusion Softworks (a lo largo de los años se convirtió primero en 2K Czech y luego en Hangar 13) no se libra del inframundo italoamericano. Está dividido en áreas de influencia por dos poderosas familias/clanes: Salieri y Morelli. Y en este contexto sobrevive Thomas «Tommy» Angelo, el alter ego del jugador.

Tommy Angelo, más porque ama la vida que por verdaderas aspiraciones criminales, se encuentra a pesar de sí mismo enredado en la vida de los gánsteres. Se pone al servicio de Don Salieri y sus extraordinarias dotes de supervivencia e improvisación le garantizan un ascenso lento y seguro al poder. Un poder que, en un contexto de constante mala fe y doble juego, solo un verdadero ingenuo puede pensar en mantener. Y Thomas Angelo no es ingenuo.

LA CIUDAD DEL CIELO PERDIDO

Lost Heaven es el auténtico «Personaje no jugador» de Mafia: Definitive Edition. Ahora como entonces, se presenta al jugador en su majestuosidad, que recuerda a la Nueva York de los años treinta. Es polvoriento cuando es verano, viscoso cuando es invierno, húmedo y frío cuando llueve. Está vivo, palpitante de vida, rebosante de actividad y tan grande que no le importa lo que hagamos en sus calles. Está supervisado por policías más o menos corruptos, que pueden convertirse en verdaderas espinas en el costado, si tiramos demasiado de la cuerda.

El escenario, como los personajes y la banda sonora, ha sido completamente rehecho, reconstruido. No es simplemente mejorado o pulido: esta es la diferencia entre remake y remasterizado, que todavía muchos ignoran y no pretenden entender.

UNA OFERTA PARA NO RECHAZAR

Mafia: Definitive Edition se basa en el motor gráfico de Mafia III. Esto da como resultado una presentación absolutamente convincente del escenario y los modelos de personajes. Hangar 13 no se detuvo ahí: ha mejorado las ya impresionantes animaciones faciales, ha mantenido casi tangibles los tejidos de la ropa. Hizo un nuevo doblaje y reorganizó la banda sonora. ¿El resultado final? Un videojuego todo en una sola pieza, hermoso de ver y aún más de escuchar (la interpretación en italiano también es convincente, pero encontramos la en inglés de más alto nivel y más sensata).

Los detalles que se encuentran, se refieren a las limitaciones de hardware de PS4 y Xbox One, que ahora son más un lastre que cualquier otra cosa. Lo notamos especialmente en las afueras de Lost Heaven, donde los grandes edificios, el humo y las nubes no pueden ocultar eficazmente la manta corta habitual: los efectos emergentes son mucho más evidentes, tanto de la hierba a los lados de la carretera como de los elementos del paisaje. No están exentos de este efecto que nos recuerda que somos vehículos de videojuegos y personajes secundarios.

Hablando de vehículos: señalamos la absoluta novedad de la presencia de motocicletas, hasta ahora ausentes.

MUNDO ABIERTO PERO NO LO VES

Mafia: Definitive Edition es un videojuego que te permite ir libremente a donde quieras, para tomar el camino que prefieras para llegar a tu destino. Sin embargo, tiene una historia memorable que contar, una historia que te mantiene pegado a la pantalla, que se mueve, que emociona, que te entristece y que trae ira o frustración.

Además del modo historia, está de vuelta el modo muy bienvenido «Take a ride», que alivia la presión del guión y nos permite vagar libremente por todas las calles de Lost Heaven.

Almohadilla en mano, regresa a las glorias de Mafia III, con las mejoras apropiadas para mejorar las pequeñas funciones de sigilo. El sistema de conducción es convincente y da la sensación de que cada coche (hay casi cuarenta) tiene su propia «facilidad de conducción». En las fases de tiro, cada arma da una buena «sensación». Disparar con un revólver o semiautomático es diferente, al igual que usar una metralleta o una escopeta.

Mafia: Definitive Edition parte del ejemplo cinematográfico de El Padrino pero viene a imponer una visión de mafia y mafia que está lejos de las luces de Hollywood. A veces también es terriblemente cierto. La historia, la de nuestro siglo, también nos ha explicado que la realidad ha conseguido superar la fantasía. Donde en un videojuego escuchas a un personaje haciendo una broma sobre personas dentro de pilares de hormigón armado, nuestra historia cuenta de niños disueltos en ácido por la única culpa de ser hijos de colaboradores de la justicia. Solo para abrir y cerrar un ejemplo concreto.

CONCLUSIONES

Años después, para asombro y asombro, nos quedamos boquiabiertos ante una obra como Mafia: Definitive Edition. Un proyecto que va más allá de la operación “amarcord”. Vuelve con un nuevo diseño gráfico, que lo acerca a sus dos herederos. Además, se confirma incomparable en su forma de contar, de contarse a sí mismo.

Mafia: Definitive Edition fue un juego futurista hace dieciocho años. Es un juego que enseña a «los más pequeños» cómo hacerlo. ¿Cómo se cuenta una historia, cómo se caracteriza a los personajes, cómo se crea un mundo de juego cohesivo y cohesivo que se convierte en un personaje no jugador. Lost Heaven es más hermoso y más vivo que Empire Bay, New Bordeaux y todas las demás metrópolis de los títulos desarrollados por otros fabricantes.

En 2002 nos quedamos sin palabras con una sensación de asombro y sorpresa. En 2020 nos quedamos sin palabras una vez más, por la maravilla de encontrarnos en Lost Heaven.

Mafia: Definitive Edition es un viaje que todo jugador que se precie debería emprender, al menos una vez en la vida. No es solo un videojuego. Es una representación más que convincente de la vida, es cultura, es enseñanza, es memoria, es una advertencia, es moral. Es un brillante ejemplo del potencial del videojuego, junto con muy pocas obras más.